Image Alt

Blog

Valentina y su marido en Santiago de Compsotela

El Camino de Valentina: Vallecas, Tuy y Santiago

Soy Valentina, de Vallecas, y en Julio de 2018 hice el Camino Portugués. Mi experiencia comenzó en Tuy y llegué junto a mi marido hasta Santiago de Compostela.

Para mí fue una vivencia muy gratificante. Me gustó mucho y, de hecho, este año quiero repetirlo. Creo que es una experiencia que hay que vivirla. A algunos le gustará más y a otros menos, pero yo creo que todo el mundo, en algún momento de su vida, debería hacer el Camino.

Valentina y su marido en el Camino Portugués

Valentina y su marido en el Camino Portugués.

Me acuerdo del primer día como si fuera ayer. Yo estaba muy contenta, entusiasmada con mi mochila bien colocada a la espalda. Pero, según fuimos avanzando… pensaba que no llegaba nunca. La mochila me reventaba la espalda, pesaba demasiado.

Si habíamos cargado 10 kilos, al final de la etapa parecía que llevábamos 100. Si no hubiese sido por los muchos servicios de transporte de equipaje que existen, creo que no habría sido capaz de terminar el peregrinaje.

Yo no estuve en albergues. En cada pueblo teníamos reservado un hotel o un hostal si no había hoteles, porque algunos son pueblos chiquitines. La organización previa fue muy importante.

Lo mejor del Camino

La gente del Camino es lo mejor. Normalmente inicias el recorrido con las mismas personas porque todos hacemos las mismas etapas. Nosotros salíamos a las 6 de la mañana y a mediodía ya habíamos acabado. Por las tardes hay mucho ambiente y los lugareños siempre te cuentan historias y te preguntan de dónde vienes, sienten mucha curiosidad por los peregrinos.

Antes de iniciar el Camino estuvimos un tiempo andando por Vallecas para entrenar. Nos compramos unas botas especiales para largas caminatas y gracias a que entrené con ellas no tuve ninguna ampolla.

Lo más duro fue la última etapa. Yo creía que ya no podía más y cuando llegamos a Santiago fue increíble. Ya había estado antes en Santiago de Compostela, unas cinco veces, pero llegar a la Plaza del Obradoiro como peregrina fue muy gratificante. Fue todo un reto y estoy muy orgullosa.

Un abrazo,

Valentina

Dejar un comentario

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit sed.

Follow us on