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La ciudad de Logroño

El Camino francés 8: de Logroño a Nájera

Para los peregrinos que inician el Camino de Santiago en la localidad francesa de Saint Jean Pied de Port, esta es la octava etapa de la ruta. El recorrido que va desde Logroño hasta la ciudad medieval de Nájera es el más largo desde Francia. Un total de veintinueve coma seis kilómetros separan ambas localidades.

Un recorrido que, pese a su longitud, no presenta grandes dificultades. La subida al alto de Navarrete y al de San Antón, son los únicos obstáculos a los que se enfrenta el peregrino. El recorrido vuelve a caracterizarse por continuas subidas y bajadas, aunque también cuenta con algún tramo más largo por la carretera.

Logroño

Logroño es la capital de la Comunidad Autónoma de La Rioja. Tiene su origen en un antiguo emplazamiento romano llamado Vareia, que actualmente está integrado en la ciudad. La decisión del rey Sancho de Navarra de hacer pasar por La Rioja la ruta de peregrinación hasta el sepulcro del apóstol Santiago benefició la conformación de Logroño.

Además, bañada por el río Ebro, Logroño siempre ha contado con una posición geográfica privilegiada. Es la segunda gran ciudad del Camino, después de Pamplona. Desde Torres del Río, el peregrino llega a la capital riojana por el puente de piedra que cruza el Ebro, uno de los grandes símbolos de la ciudad. También es conocido como Puente de San Juan de Ortega, en referencia a la capilla que antiguamente existía en su margen izquierdo.

Lo primero que da la bienvenida al peregrino es la ermita de San Gregorio. Pese a que Logroño no destaca por su monumentalidad, cabe destacar la Concatedral de Santa María La Redonda. Fue construida en el s. XVI sobre una iglesia románica de estructura redonda. Un gran ejemplo de estilo barroco que se presenta con dos torres conocidas como “Las gemelas”, pese a que una es más alta que otra.

Concatedral de Santa María la Redonda en Logroño

Concatedral de Santa María la Redonda en Logroño. Foto: J. Mendicute.

Además, la iglesia de San Bartolomé, con fachada del s. XIV y torre mudéjar, es otro ejemplo de la riqueza cultural de la ciudad. La iglesia de Santa María del Palacio es uno de los vestigios más antiguos de Logroño. Construida entre los siglos XII y XIII forma parte de la reconocible silueta de la ciudad.

Como ciudad del Camino, cuenta con la iglesia de Santiago el Real. La Virgen de la esperanza, patrona de Logroño, se encuentra en este tempo. De la antigua muralla de la ciudad, tan solo se conserva un cubo y la puerta que lleva el nombre del emperador Carlos V.

Logroño destaca por su rica gastronomía. Para los peregrinos que quieran disfrutar de la comida tradicional, es obligatorio el paso por la calle del Laurel. Conocida popularmente como “senda de los elefantes”, por las “trompas” que algunos allí se cogen, cuenta con más de 60 locales donde degustar la gastronomía riojana.

Camino a Nájera

En Logroño, el peregrino parte de la plaza de Santiago. Tras pasar por el arco conocido como la Puerta del Camino, se encuentra una fuente circular que conduce a la calle Marqués de Murrieta.

Después de un kilómetro se llega a las vías del tren y, trescientos metros más adelante, el peregrino se interna en el parque de San Miguel. Tras atravesar la zona verde, aparece el túnel de la circunvalación de Logroño y, después, un paseo de más de dos kilómetros que conduce hasta el parque de la Grajera.

El paseo, flanqueado por cipreses, atraviesa una zona de juegos infantiles y deportiva hasta llegar al embalse de la Grajera. Desde 1883, acumula el agua de río Iregua con el fin de regar las huertas situadas al sur de Logroño.

Tras dejar atrás la presa, el peregrino debe traspasar los límites del parque y dejar a un lado el desvío del campo de golf. En este punto se inicia una exigente subida de poco más de un kilómetro que regala una bonita panorámica de la ciudad de Logroño.

El peregrino desciende hasta Navarrete al lado de una valla metálica que los caminantes decoran con cruces. Tras la bajada, se cruza la AP-68 y se llega las ruinas del hospital de peregrinos de San Juan De Acre. Un edificio que Doña María Ramírez fundó en 1185.

Después de una recta se llega a Navarrete, un pueblo de tradición alfarera. Ascendiendo por la calle La Cruz, se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. El peregrino debe llegar hasta el cementerio. Allí pueden apreciarse la portada y los ventanales del que un día fue hospital de peregrinos, trasladados al camposanto en el s. XIX.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Navarrete

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Navarrete. Foto: La Rioja Turismo.

Entre viñas, olivos y árboles frutales, el camino transcurre hasta la Cooperativa Vitivinícola de Sotés. Tras cruzar la carretera, la ruta continúa por una pista ancha hasta el desvío que lleva a Ventosa. Sobre la localidad asoma la iglesia de San Saturnino.

Junto a las bodegas Alvia, comienza el ascenso hasta el alto de San Antón. Una subida corta desde la que se puede apreciar el valle del Najerilla. Nájera aparece entre el paisaje y, pese a parecer cercana, dista aún siete kilómetros.

El peregrino desciende y continúa su recorrido hasta un repetidor de telefonía en el Poyo de Roldán. Un enclave en el que vivía el gigante Ferragut y al que se enfrentó uno de los mejores caballeros del emperador Carlomagno, Roldán. Con una piedra que pesaba dos arrobas consiguió dar al gigante en la frente y derribarle.

En este tramo, el peregrino puede apreciar también un guardaviñas. Una construcción circular que antiguamente servía de refugio para los agricultores, y donde custodiaban sus cosechas. Tras cruzar el río Yalde y después de tres kilómetros y medio el peregrino alcanza la localidad de Nájera.

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