Image Alt

Blog

Convento de San Marcos en León Renacimiento. Foto: J. L. Cernadas Iglesias

El Renacimiento a través del Camino de Santiago

El Renacimiento es un movimiento artístico que surge en Italia en el siglo XV. Se inspira en la antigüedad clásica y en la tradición grecolatina. Su expansión se produjo en toda Europa y llegó a España gracias a las relaciones que impulsó el Camino de Santiago.

La época medieval dio paso a la Edad Moderna y con el Renacimiento se produjo una renovación tanto artística como científica y social. Grandes acontecimientos históricos como el descubrimiento de América marcaron este periodo.

El Renacimiento se caracteriza por proponer una nueva forma de ver al ser humano y el mundo. Se deja a un lado el teocentrismo y la rigidez y se sitúa al hombre en el centro del universo. Esta nueva concepción puede apreciarse en la pintura y escultura renacentista.

El Renacimiento en España

El siglo XV en España está ligado al reinado de los Reyes Católicos, que asumen el poder en 1479. En este momento, la Península Ibérica aún contaba con presencia musulmana, y no será hasta 1492 cuando desaparezca. Con la reconquista del reino nazarí de Granada se produce la unificación definitiva de todos los reinos cristianos.

Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón fueron los primeros monarcas en dejar atrás el sistema feudal. Con ellos se da paso a la Edad Moderna. A partir de entonces, el poder de la nobleza se reduce y las grandes familias se ponen al servicio de la corona.

Pese a que el Renacimiento surge en el s. XV, en la Península no se asienta hasta un siglo más tarde. El arte Gótico de temática religiosa estaba muy arraigado y, en un principio, el Renacimiento se rechaza por ser considerado un arte pagano.

Su desarrollo se da durante todo el siglo XVI, con los reinados de Carlos I y Felipe II. El arte pasa de estar al servicio de la religión para estar al servicio de la Monarquía y de la idea de Imperio. El arte renacentista se empieza a desarrollar como decoración de edificios góticos y evoluciona a lo largo de todo el siglo.

Plateresco

Durante el primer tercio del siglo XVI, el estilo artístico renacentista que se desarrolla en España es el conocido como Plateresco. Para algunos es el último Gótico y para otros el primer Renacimiento. Su nombre se debe a que el trabajo realizado en la piedra era similar al realizaban los plateros y orfebres.

Esta corriente se caracteriza por una decoración excesiva, que desborda el marco arquitectónico y se impone a la escultura. De esta época data la Escalera Dorada que el burgalés Diego de Siloé construyó en la Catedral de Burgos. Data de 1519 y está inspirada en modelos del Renacimiento italiano. Su decoración acoge tanto temas vegetales como zoomorfos.

Escalera Dorada de la Catedral de Burgos. Foto: S. López-Pastor

Escalera Dorada de la Catedral de Burgos. Foto: S. López-Pastor

También en la Catedral de Burgos, la Puerta de la Pellejería es de estilo plateresco. Es una obra que Francisco de Colonia realizó por encargo del obispo Juan Rodríguez de Fonseca. Tiene forma de retablo y su decoración es de estilo grotesco.

Siguiendo el trazado del Camino, en León, el peregrino puede visitar el Hospital de peregrinos y Convento de San Marcos. Es uno de los monumentos del Renacimiento español más importantes. Su fachada está completamente decorada en estilo plateresco, y su torre acoge la cruz de Santiago y un León.

Ya en Santiago de Compostela puede encontrarse influencia plateresca en el Hospital de los Reyes Católicos. Los monarcas encargaron al arquitecto Enrique Egeas su construcción para acoger a peregrinos enfermos.

Junto con la puerta de Carlos V en Vivero, es el único ejemplo de estilo plateresco que el peregrino puede disfrutar en Galicia. La fachada del actual parador acoge los medallones de Isabel y Fernando, imágenes de Adán y Eva así como de los doce apóstoles, Cristo y la Virgen.

Portada Hospital Reyes Católicos en Santiago

Portada del Hospital de los Reyes Católicos en Santiago.

Purismo

El segundo tercio del siglo XVI, se desarrolla el estilo renacentista más puro, fiel a los ideales llegados del resto de Europa. Se reduce el uso de decoración y se da paso a las fachadas monumentales.

Durante el reinado de Carlos V, la capital de España se traslada a Toledo y es por esto por lo que los grandes ejemplos del Renacimiento purista se encuentran allí. El alcázar de Toledo es uno de ellos.

Herreriano

El estilo renacentista Herreriano corresponde al último tercio del siglo XVI. Se caracteriza por la escasa decoración y por ser más austero. La gran obra de este periodo fue el Monasterio de San Lorenzo del Escorial. Esta obra de Juan de Herrera se culminó en el año 1583 y seguía los deseos del monarca Felipe II.

Dejar un comentario

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit sed.

Follow us on