Image Alt

Blog

Retablo Mayor de San Martño Pinario escultura barroca

La escultura barroca

El Barroco es un movimiento artístico y cultural que aparece en Europa en el siglo XVII y se desarrolla hasta la mitad del XVIII. La escultura barroca se caracteriza por el naturalismo y el afán de representar la realidad tal y como es.

En España, se desarrolló principalmente en el ámbito religioso. En este momento, la imaginería, imágenes religiosas, se convierte en la gran protagonista del periodo. Se dejan un lado los temas mitológicos y profanos.

La iglesia se convierte en la principal mecenas de estas obras. Durante el siglo XVII el protestantismo se empieza a expandir y la iglesia católica busca frenarlo acercando su religión a los fieles. Es por esto por lo que los escultores tratan de lograr la emoción y la devoción.

Un claro ejemplo de esto son los pasos procesionales de Semana Santa, que se vuelven más realistas y emocionales. Las primera cofradías empiezan a conformarse. También en este momento se potencia la construcción de retablos que relatan escenas del Antiguo Testamento.

Las escuelas barrocas

La escultura barroca se desarrolló principalmente en Castilla y Andalucía, donde se asentaron importantes escuelas. Se continúa utilizando la madera policromada como base de estas obras.

La escuela castellana se caracterizaba por un realismo extremo. El centro de esta escuela se situará en Valladolid. Las lágrimas, la sangre y los moratones serán los protagonistas de la representaciones de Cristo.

Gregorio Fernández es su máximo representante. El autor de origen gallego se estableció en Valladolid y fundó su propio taller. El Cristo Yacente del Pardo y La Dolorosa son dos de sus grandes obras maestras.

Cristo del Pardo

Cristo del Pardo.

Por su parte, la escuela andaluza huye del excesivo realismo y busca cierta belleza sin alejarse de lo espiritual. En Andalucía destacan autores como Martínez Montañés en Sevilla y Alonso Cano en Granada.

Además, en el siglo XVIII destaca la figura de Francisco Salzillo. El murciano fue el impulsor de los belenes en España y será reconocido por sus pasos procesionales como el de La Última Cena.

La escultura barroca compostelana

Con la llegada del Barroco, Santiago de Compostela sufre su mayor transformación estética. Se construye la fachada del Obradoiro en la Catedral de Santiago y obras en construcción adoptan características típicas del barroco.

En este periodo se crea el baldaquino del Altar Mayor de la Catedral de Santiago. Aunque fue diseñado por Vega y Verdugo, fue Domingo de Andrade quien se encargó de su construcción. La obra se compone de una estructura de madera asentada sobre cuatro ángeles.

El dorado es el gran protagonista de esta conjunto, aunque también luce piedras preciosas y jaspes coloreados. En cada esquina se representa a una de las virtudes: prudencia, justicia, fortaleza y templanza. Sobre ellas, en forma de pirámide se representa al apóstol Santiago montado a caballo y el escudo de España.

Baldaquino del Altar Mayor de la Catedral de Santiago

Baldaquino del Altar Mayor de la Catedral de Santiago.

Otra de las grandes obras del Barroco del siglo XVIII que el peregrino puede visitar en Santiago es el retablo mayor del Monasterio de San Martiño Pinario. Fernando Casas Novoa fue el encargado de su diseño, aunque fue ejecutado por el entallador Miguel de Romay.

Se compone de una doble fachada. Una puede contemplarse desde el coro y otra desde la nave de la iglesia. Se representan escenas de la Asunción y Coronación de la Virgen por la Santísima Trinidad. Además, aparece la figura de Santiago en uno de los laterales así como la de San Martín caballero compartiendo su capa con un pobre.

Dejar un comentario

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit sed.

Follow us on