Image Alt

Blog

Crcuceiro de O Hío

Los cruceiros más destacados de Galicia

Los cruceiros se han convertido en una seña de identidad del paisaje gallego. Estos monumentos de piedra se levantaron principalmente a partir del Concilio de Trento (1545-1563) para recordar a los fieles los beneficios de la religión Católica. Desde entonces forman parte de la tradición cultural religiosa gallega.

Se localizan en los cruces de caminos o cerca de iglesias y cementerios. Algunos estudiosos, como el médico y escritor gallego Castelao, creen que los cruceiros se levantaban para pedir perdón por un pecado. Sin embargo, otras teorías apuntan a que la función de los cruceiros es la de proteger a los viajeros o que bajo ellos se enterraba a bebés sin bautizar.

En Galicia, hay registrados cerca de 12.000 cruceiros. Los peregrinos pueden encontrar a lo largo del Camino de Santiago algunos de estos monumentos. La mayoría se localiza en la provincia de Lugo, sin embargo, pueden disfrutarse por toda la comunidad gallega.

Cruceiro de Hío

En la localidad de Cangas (Pontevedra) se encuentra el cruceiro más famosos de toda Galicia. El cruceiro de Hío se levanta junto a la iglesia de San Andrés. Su fama se debe a su elaborada decoración, propia del arte Barroco.

Entre el fuste, el capitel y la cruz se acogen más de 30 figuras que representan el ciclo desde Adán y Eva hasta la Redención. El Descendimiento de la Cruz es la escena principal y se representa en la propia cruz.

El escultor pontevedrés José Cerviño García fue el encargado de hacer esta obra en el año 1872. El monumento se conformó con un solo bloque de granito, salvo un par de figuras que se añadieron a posterior.

Cruceiro de Hío.

Cruceiro de Hío.

Cruceiro de Melide

El cruceiro de San Roque en Melide (Lugo) es el más antiguo del que se tiene constancia y se localiza en la Plaza de San Roque, junto a la iglesia homónima. Data del siglo XIV y, por tanto, es de estilo gótico. Puede visitarse en la etapa 29 del Camino Francés, en dirección a Arzúa.

La columna octogonal y el pedestal es de la época actual. La cruz original está unida con una argolla de hierro a esta nueva estructura. Algunos estudiosos creen que este cruceiro podría haber sido parte del retablo de la desaparecida iglesia de San Pedro de Melide.

En una de las caras de la cruz se representa a Cristo crucificado acompañado de dos figuras. El desgaste de la piedra complica saber de quién se trata, aunque algunos apuestan porque podrían ser San Juan y la Virgen.

Cruceiro de San Roque en Melide.

Cruceiro de San Roque en Melide.

En la otra cara, se vuelve a representar a Jesús, esta vez sobre un trono y mostrando las heridas de la crucifixión. En su origen, este cruceiro estaba policromado y aún pueden descubrirse algunos restos de pintura a los pies de la cruz.

Cruceiro de Fisterra

En el Cabo de Fisterra se encuentra el cruceiro da Costa da Morte que fue destruido por un rayo y se partió en tres pedazos. Este monumento da la bienvenida a todos los visitantes que quieren llegar hasta el Faro.

Este cruceiro data de 1987, es uno de los más actuales y, pese a que no tiene un valor histórico, se ha convertido en un símbolo para los peregrinos que cada año acaban su camino en el Faro del fin del mundo.

Cruceiro de Fisterra.

Cruceiro de Fisterra.

Cruceiro de Noia

En el cementerio de Santa María a Nova de Noia (A Coruña) se encuentra el único cruceiro de toda Galicia cubierto por un baldaquino, junto al de la Santísima Trinidad de Baiona (Vigo). Cuenta la leyenda que este monumento fue donado por un caballero del Temple a su regreso de las cruzadas.

Sin embargo, otras historias narran que el cruceiro fue obra de dos hermanos inseparables que tuvieron que marchar a combatir y se perdieron. Durante siete años el mayor estuvo buscando al pequeño y sin éxito volvió a su tierra natal.

Desolado, levantó el cruceiro en memoria de su hermano al que creía muerto. Sin embargo, el pequeño se encontraba preso y cuando consiguió liberarse y volver a su tierra, el mayor ya había fallecido. En su memoria construyó el baldaquino que cubre el cruceiro.

Cruceiro de Home Santo

Cerca de Santiago de Compostela, el peregrino puede visitar el cruceiro de Home Santo, de tradición jacobea. Este monumento se encontraba originalmente en el Puerta del Camino y durante unas obras se rompió y lo tiraron.

Ante la decisión de desecharlo, un párroco rescató las piezas y lo reubicó en un lugar cercano a Lavacolla, a 14 kilómetros de Santiago. Un siglo después se intentó recuperar y devolverlo a la Puerta del Camino, pero los vecinos se negaron.

Cruceiro de Home Santo.

Cruceiro de Home Santo.

En uno de los lados de la cruz aparece Jesús crucificado y justo debajo se puede reconocer la figura del apóstol Santiago acompañado de Atanasio y Teodoro, los dos discípulos que trasladaron su cuerpo de Jerusalén a Compostela.

Dejar un comentario

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit sed.

Follow us on